Antiguo camino vecinal Algimia


Recorrido7km aprox. (circular).

Tiempo aprox.: 2-3 horas

Dificultad: Media.

Descripción: Descárgate la ruta en PDF. Track en wikiloc

Foto: Aventura Ibérica

Salimos del albergue hacia la derecha. Al acabar la calle, de nuevo a nuestra derecha podemos divisar el castillo de la Rodana, que da un aspecto de meseta plana a la montaña del mismo nombre.

Iniciaremos el ascenso por una pista, siguiendo las marcas del PR, pasando al salir del pueblo junto a un tramo de calzada romana que quedará a nuestra derecha. Entre olivos y zonas de huerta, vamos ascendiendo poco a poco, teniendo el Alto de Panarroy delante de nosotros. Seguimos por la pista principal hasta la segunda bifurcación que tomamos derecha (siguiendo marcas PR!! y señal del depósito contra incendios) hacia el barranco de La Foquía.

Accedemos pronto a una senda por la que remontamos todo el barranco hasta llegar al collado de Algimia o de Almedíjar, donde volvemos a la pista que tomamos a la izquierda. Unos metros después dejamos a nuestra derecha el PR que conduce hacia Algimia de Almonacid.

La pista baja por la dorsal con vistas a la sierra y al valle del Palancia. El trayecto que ahora nos ocupa  es  mucho  más  despejado  de  vegetación.

Dejando  varios  desvíos  a  nuestra  derecha,  continuamos  (siempre  con  el referente  de  la Rodana delante nuestro) hasta llegar a las antenas junto a la muela rocosa de la Rodana. Seguimos un poco más allá de las antenas, intuyendo la senda que nos conduce al final de la muela (684 m.s.n.m.) desde donde podremos admirar unas vistas fantásticas sobre el barranco de Almedíjar o del Almanzor.

María. La Surera

Tras disfrutar de las vistas desde la atalaya, iniciamos el descenso, desandando el camino hasta pasadas las antenas de regreso, y tomando la pista que sigue bajando hacia la derecha, hasta regresar al punto del que partimos.

El Castillo de la Rodana:

Actualmente en ruinas, el castillo era de planta irregular muy alargada e integraba los farallones rocosos de la cumbre de la montaña en su estructura. Contaba con un doble amurallamiento. Actualmente aún es posible observar la parte inferior de la torre mayor.

El enclave le confería un excepcional control visual sobre el contiguo valle del Palancia. De pequeñas dimensiones y muy arrasado, de él quedan basamentos de mampostería de factura árabe, pero en su lado norte también se observan restos de cimientos caracterizados por la posición horizontal de las piedras y la escasez de material de traba entre ellas, que podrían corresponderse con algún antiguo castro romano e incluso íbero.

Texto y fotos: La Surera (y Aventura Ibérica)